Macrojuicio en Canarias a Esmerald Show Case Med, S.L.
23 enero 2012
La empresa balear, una más del "entramado" de Romantic Espectales, se dedica, presuntamente, aeludir la contratación fija de los músicos, negando así derechos tales como la antigüedad y las vacaciones, entre otros.
El Juzgado de lo Social de Las Palmas admitió el pasado año a trámite una denuncia presentada por la Dirección General de Trabajo contra la empresa Esmerald Show Case Med, S.L. del grupo Romantic Espectacles , tras una inspección realizada en varios de los establecimientos en los que ésta interviene contratando. El juicio se celebrará el miércoles 25.
Trabajo detectó irregularidades en los contratos de hasta 18 músicos por lo que ha actuado de oficio. La contratación temporal reiterada de Esmerald Show Case Med, S.L que trata de impedir la ejecución de contratos fijos, es la piedra angular de este presunto fraude de ley.
Según la Dirección General de Trabajo Romantic, tiene un entramado de empresas con el objeto de no reconocer la antigüedad al músico trabajador, ni hacerle un contrato fijo. Eventualmente los cambia de empresa, y así elude la obligación contractual con el mismo. Con esto consigue que se les de baja sin que se le reconozcan antigüedad, vacaciones, o el pago del finiquito cuando el contrato llega a su finalización.
Trabajo pide 6.251 euros por cada músico trabajador, en total 112.518 euros de multa, además de la obligación de restituir a todos los trabajadores despedidos dentro de la empresa, y de que se les reconozcan todos sus derechos laborales, influido el de la antigüedad.
FRAUDE FISCAL
Tolo Pomar, propietario de ROMANTIC, líder en contratación hotelera de espectáculos en Baleares y Canarias, y su esposa, fueron condenados en junio de 2010 por delitos contra Hacienda y uno contable por un valor de 1,6 millones de euros ya que habían eludido el pago del impuesto de sociedades en 1997, 1998 y 1999 y por valor 1,6 millones de euros.
LOS MÚSICOS CANARIOS, EN LUCHA
Los artistas y músicos canarios siguen luchando por defender sus derechos. El año pasado, la cantante María Isabel Vera, tras ser despedida por Esmerald Show Case tras varios contratos temporales, logró una sentencia favorable del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que reconoce que los artistas de hotel no desarrollan la misma actividad que los artistas de espectáculos públicos por cuanto lo que ofrecen son “actuaciones musicales que, salvo la variación de los temas de moda, van a reiterarse en su forma de ejecución años tras año”. De ese modo, quedaba probado el fraude de ley cuando a estos músicos no se les contrata como fijos como fijos, multiplicando hasta el infinito la temporalidad.